Fístulas arteriovenosas durales

¿Qué es?

Las fístulas arteriovenosas durales (FAV durales) son comunicaciones anómalas entre arterias y venas localizadas en la duramadre, la membrana que recubre el cerebro y la médula espinal. Esta alteración produce un flujo sanguíneo anómalo que puede ocasionar síntomas como zumbidos pulsátiles, cefalea, alteraciones visuales, déficits neurológicos o, en determinados casos, hemorragia cerebral.

¿Cómo se trata?

El tratamiento se realiza mediante cateterismo endovascular, accediendo al sistema vascular a través de una arteria o una vena hasta alcanzar el punto donde se encuentra la fístula.

Mediante la navegación de microcatéteres se ocluye la comunicación anómala utilizando diferentes agentes embolizantes y dispositivos específicos, seleccionados en función de la localización y las características de cada lesión. El objetivo es interrumpir el flujo patológico y restablecer la circulación venosa normal.

Técnicas utilizadas

Las técnicas endovasculares permiten tratar la mayoría de las fístulas durales mediante procedimientos guiados por imagen de alta precisión. En aquellos casos en los que la anatomía de la lesión lo requiere, el tratamiento puede complementarse con cirugía o radiocirugía, dentro de una estrategia terapéutica individualizada para cada paciente.