ICTUS ISQUÉMICO:
¿Qué es?
El ictus isquémico se produce cuando una arteria encargada de irrigar el cerebro se obstruye parcial o completamente, impidiendo el aporte adecuado de sangre y oxígeno al tejido cerebral. Las causas más frecuentes son la formación de trombos, las embolias o el estrechamiento progresivo de las arterias cerebrales y cervicales.
¿Cómo se trata?
El tratamiento tiene como objetivo restablecer el flujo sanguíneo cerebral lo antes posible y reducir el daño producido por la falta de irrigación.
Dependiendo de las características de cada paciente, pueden emplearse diferentes técnicas endovasculares:
• Dilatación de estrecheces arteriales (angioplastia) a nivel cervical, incluyendo arterias carótidas y vertebrales, o a nivel intracraneal.
• Colocación de prótesis vasculares (stents) para mantener la permeabilidad de la arteria y favorecer un flujo sanguíneo adecuado.
• Disolución de coágulos mediante técnicas de fibrinólisis intraarterial.
• Reapertura de arterias ocluidas (recanalización) para restaurar la circulación cerebral.
Técnicas utilizadas
Los procedimientos se realizan mediante cateterismo vascular guiado por imagen, utilizando sistemas de angiografía biplano y reconstrucción tridimensional que permiten el estudio detallado de la circulación cerebral y la planificación del tratamiento.