¿Qué son?
Las malformaciones arteriovenosas (MAV) son anomalías vasculares caracterizadas por una comunicación directa entre arterias y venas, sin la red capilar normal que las conecta. Pueden localizarse en diferentes regiones del sistema nervioso central y, en algunos casos, asociarse a riesgo de hemorragia o síntomas neurológicos.
¿Cómo se tratan?
Las MAV pueden tratarse mediante embolización por vía endovascular. Este procedimiento permite reducir o cerrar total o parcialmente la lesión mediante la introducción de diferentes agentes embolizantes a través de microcatéteres guiados por imagen.
Dependiendo de las características de la malformación, el tratamiento endovascular puede realizarse de forma aislada o combinarse con otras opciones terapéuticas, como la radiocirugía o la cirugía convencional.
Técnicas utilizadas
El tratamiento se realiza mediante cateterismo superselectivo de los vasos que forman la malformación, permitiendo la administración precisa de materiales embolizantes y otros dispositivos especializados.
Estas técnicas también se emplean en determinadas fístulas arteriovenosas durales y en algunas malformaciones vasculares pediátricas, formando parte del abordaje actual de diversas patologías neurovasculares complejas.