¿Qué son?
Las malformaciones vasculares pediátricas constituyen un grupo de alteraciones congénitas de los vasos sanguíneos que pueden afectar a diferentes tejidos y órganos. Debido a su complejidad y variabilidad, requieren una valoración individualizada y un abordaje multidisciplinar.
¿Cómo se tratan?
El tratamiento se realiza fundamentalmente mediante técnicas endovasculares mínimamente invasivas, que permiten acceder de forma selectiva a la lesión para reducir o eliminar el flujo vascular anómalo.
Dependiendo del tipo, localización y extensión de la malformación, el tratamiento puede realizarse exclusivamente mediante embolización o combinarse con otras opciones terapéuticas, como la cirugía.
Técnicas utilizadas
La embolización endovascular se lleva a cabo mediante cateterismo selectivo de los vasos que forman la malformación, permitiendo la administración controlada de diferentes agentes embolizantes.
La evolución de los materiales y de las técnicas de neurorradiología intervencionista ha ampliado las opciones terapéuticas disponibles para estas patologías, facilitando el tratamiento de lesiones vasculares complejas mediante procedimientos mínimamente invasivos.